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Liturgia de las Horas - Tiempo de Navidad

Domingo II después de Navidad
Ciclo "C"

Tercia, Sexta, Nona

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(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 

Himno

Un Niño berrea en la noche oscura,
la historia madura se ha partido en dos;
y un buey y un burrito retienen su aliento
ante el Dios con hambre que recién nació.

Y una Madre Virgen le ofrece su pecho,
ofrece su leche al Verbo de Dios;
y acuna en sus brazos el misterio inmenso,
al Dios que en su seno rostro le tejió.

Rosado entre pajas sonríe el niñito,
regalo de carne que Dios nos dejó;
y un buey y un burrito contemplan absortos
a un Dios que se duerme después que mamó.

Y una Madre Virgen lo vela en su sueño,
aparta las pajas que pueden pinchar:
-"Conserva tu sangre, ser de mis entrañas,
hay tiempos y tiempos, mejor no pensar".

El puente de carne dormita en pañales,
Amor hecho Alianza entre el hombre y Dios;
la estrella cansada concluye su viaje
con guiños de luces al verlo al Señor.

Reyes y pastores, tomadas las manos,
bailan una ronda con María y José;
no hay rico ni pobres juntito al pesebre,
todos son hermanos del Dios de Belén. Amén.

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Salmodia

Salmo 22 El buen pastor

El Cordero será su pastor, y los conducirá,
hacia fuentes de aguas vivas (Ap 7, 17)

Ant. 1 José y María, la madre de Jesús, estaban maravillados
de lo que se decía de él.
Aleluya.

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;

me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
Todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. José y María, la madre de Jesús, estaban maravillados
de lo que se decía de él. Aleluya.

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Salmo 75 Acción de gracias por la victoria

I

Verán al Hijo del hombre
venir sobre las nubes (Mt 24, 30)

Ant. 2 María conservaba todas estas cosas, meditándolas
en su corazón.
Aleluya.

Dios se manifiesta en Judá,
su fama es grande en Israel;
su tabernáculo está en Jerusalén,
su morada en Sión:
allí quebró los relámpagos del arco,
el escudo, la espada y la guerra.

Tú eres deslumbrante, magnífico,
con montones de botín conquistados.
Los valientes duermen su sueño,
Y a los guerreros no les responden sus brazos.
Con un bramido, oh Dios de Jacob,
inmovilizaste carros y caballos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. María conservaba todas estas cosas, meditándolas
en su corazón. Aleluya.

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II

Ant. 3 Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado
ante todos los pueblos.
Aleluya.

Tú eres terrible: ¿quién resiste frente a ti
al ímpetu de tu ira?
Desde el cielo proclamas la sentencia:
la tierra teme, sobrecogida,
cuando Dios se pone en pie para juzgar,
para salvar a los humildes de la tierra.

La cólera humana tendrá que alabarte,
los que sobrevivan al castigo te rodearán.
Haced votos al Señor y cumplidlos,
y traigan los vasallos tributo al Temible:
él deja sin aliento a los príncipes;
y es temible para los reyes del orbe.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado
ante todos los pueblos. Aleluya.

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Lectura breve:

Hechos 10, 36

Dios envió su palabra a los israelitas, anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.

V. La misericordia y la fidelidad se encuentran. Aleluya.
R. La justicia y la paz se besan. Aleluya.

Oremos:

Dios todopoderoso y eterno, luz de los que en ti creen, que la tierra se llene de tu gloria y que te reconozcan los pueblos por el esplendor de tu luz. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Conclusión

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)

V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.

V. Desde la salida del sol hasta su ocaso.
R. Bendigamos el nombre del Señor.

Flecha

 

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